Dónde nadar:
El viaje dio para mucho, pero nadar en calas escondidas y caminar por la montaña a primera hora fueron mis planes favoritos.
Cerca de Cala Gat
Muy cerca de Cala Gat, en la zona de Cala Rajada, hay un refugio de arena dorada y aguas transparentes color esmeralda, resguardado entre rocas y pinos. No hay prácticamente gente, por lo que es perfecta para relajarse.
Y mi amiga Malena, mallorquina, me recomendó además estas joyas repartidas por toda la isla. Estoy deseando volver para visitarlas:
Ses Covetes
Junto a Es Trenc, arena fina y ese aire virgen que la hace especial.
Cala Màrmols
Para los más aventureros: se llega tras una buena caminata, pero la recompensa es un pequeño paraíso prácticamente virgen.
Son Serra de Marina
En la costa norte, una playa amplia y natural de ambiente local, perfecta para desconectar.
Cala Figuera (Pollença)
Escondida y serena, una joya del norte para quienes buscan silencio.