Escrito por: Irene Patón Reig, fundadora de YOLIÉ.
En agosto de 2026, viajé a Mallorca en busca de espacios que compartieran la sensibilidad de YOLIÉ: galerías, pequeñas tiendas de autor y rincones donde lo hecho a mano y lo mediterráneo conviven en calma.
Lo que empezó como una escapada para explorar la isla se convirtió en un recorrido lleno de descubrimientos que me enamoraron. De esa experiencia nace esta guía: un viaje personal por Palma, Deià y el noreste de la isla, con mis lugares favoritos para comprar, comer, perderse y nadar.
Espero que os inspire para vuestra próxima escapada a Mallorca.
Mi primera parada fue Palma, donde visité la Fundación Pilar i Joan Miró. Me cautivó asomarme a la intimidad de su espacio creativo: pensar en la cantidad de obras, pensamientos y sentimientos que Miró habría creado entre aquellas paredes. Y en lo mucho que anhelo tener algún día mi propio espacio, donde dejar fluir toda mi creatividad.
Me dio esperanzas saber que no voy tarde. Cada uno tiene su ritmo, y Miró tardó décadas en hacer realidad su sueño: el taller de creación definitivo que le proyectó su amigo, el arquitecto Josep Lluís Sert, en 1956. Allí trabajó sin descanso hasta los últimos años de su vida.
Imágenes: pendientes y colgante La Vila, anillo Bol Nou y pulsera Bernia.
Dónde comprar:
Si buscáis tiendas y galerías con alma, Deià es el lugar. Un pueblo pequeño y precioso donde los espacios más bonitos están casi puerta con puerta.
Este lugar fue amor a primera vista. Cada rincón está cuidado con un gusto exquisito: moda balear y producto artesanal escogidos por Luca, que es encantador. Aquí descubrí la marca Palo, y no me resistí a llevarme este vestido tan espectacular.
La cerámica más especial de todo Mallorca está en este estudio, con el taller integrado dentro. Aquí se ve, y se siente, el proceso detrás de cada pieza, algo con lo que en YOLIÉ conectamos profundamente.
Panela es el estudio de Jasmin Riva, quien me recibió con una sonrisa y me invió a descubrir sus pinturas. Delicadas, cálidas, como ella. Un espacio íntimo donde el arte se respira y donde da gusto perderse un rato entre sus obras.
Un concept store donde los muebles con historia, los objetos atemporales y la moda conviven en calma. Un espacio que invita a bajar el ritmo, de esos de los que cuesta salir.
En Palma me detuve en dos lugares con mucho encanto donde elegir piezas con significado, y en Cala Rajada, visité Homine, donde encontraréis la firma de bolsos Zon&Zee.
Al lado de la Catedral de Palma encontré Sebbi. Un concept store creado por la holandesa Vivi, encantadora, que me atendió de la forma más personal posible. Es especial tanto por la moda seleccionada como por las experiencias que crea en un rincón pensado para tomar un café y bajar el ritmo.
Después de un día caluroso, Rialto Living me pareció el sitio perfecto para refrescarme con un agua con gas bien fría. Tiene una cafetería interior muy mona, bajo una gran claraboya, y es una de las tiendas de estilo de vida más emblemáticas de Palma: moda, decoración y arte para escoger tus regalos antes de irte de Palma.
Ya en Cala Rajada, en Homine encontraréis la firma de bolsos Zon&Zee: piel trabajada a mano y hecha en Ubrique, España, de esas piezas que duran toda la vida.
Dónde comer:
El Perrito
La zona de Santa Catalina, en Palma, es el barrio con más encanto para desayunar o hacer brunch. En este sitio está todo súper rico.
Y no podía irme sin visitar el hotel Belmond La Residencia, en Deià, para tomar un café con vistas. Dentro esconde una tienda pequeñita pero muy especial.
En plena plaza de Capdepera, a los pies del castillo, está el restaurante de mi amiga Cristina y su marido Michael. Comimos y cenamos aquí muchos días del viaje: no sabéis lo rico que está todo.
Sabores de Mallorca:
No os vayáis de la isla sin probar sus sabores más auténticos: dulces (ensaïmada, rubiols, crespells) y salados (sobrassada, coca de trampó, tumbet, arròs brut).
Dónde nadar:
El viaje dio para mucho, pero nadar en calas escondidas y caminar por la montaña a primera hora fueron mis planes favoritos.
Cerca de Cala Gat
Muy cerca de Cala Gat, en la zona de Cala Rajada, hay un refugio de arena dorada y aguas transparentes color esmeralda, resguardado entre rocas y pinos. No hay prácticamente gente, por lo que es perfecta para relajarse.
Y mi amiga Malena, mallorquina, me recomendó además estas joyas repartidas por toda la isla. Estoy deseando volver para visitarlas:
Ses Covetes
Junto a Es Trenc, arena fina y ese aire virgen que la hace especial.
Cala Màrmols
Para los más aventureros: se llega tras una buena caminata, pero la recompensa es un pequeño paraíso prácticamente virgen.
Son Serra de Marina
En la costa norte, una playa amplia y natural de ambiente local, perfecta para desconectar.
Cala Figuera (Pollença)
Escondida y serena, una joya del norte para quienes buscan silencio.
Gracias por llegar hasta aquí. ¡Espero que te haya gustado esta guía de viaje por Mallorca y que te sirva para tu próxima escapada a la isla!