UNA CONVERSACIÓN CON
HYEMIN AN
Para Hyemin An, el perfume es la forma de expresar aquello que las palabras no alcanzan a decir.
Coreana de origen, su trayectoria vital y creativa transcurre entre Chile, el país que la vio crecer, la sensibilidad nórdica que descubrió durante su estancia en Copenhague, y Madrid, ciudad en la que vive y desarrolla hoy su universo creativo. De ahí que su mirada se haya construido entre culturas, recuerdos y formas distintas de entender la belleza.
A través de Intrépida Atelier crea fragancias de autor que despiertan emociones profundas y exploran la memoria, con la intención genuina de invitar a las personas a vivir más lento, a mirar hacia dentro y a reconectar con lo esencial.
En esta conversación nos adentramos en el universo de una creadora con luz propia, capaz de honrar lo invisible y encontrar en ello una forma de dejar huella.
¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con un aroma? ¿Y qué papel han tenido los aromas en tu vida?
No podría decirte si es mi primer recuerdo olfativo, pero sin duda es el más potente: el olor a cigarrillo. Mi padre fumaba mucho, y siempre llevaba consigo ese olor a tabaco, ceniza, esas notas amaderadas y un dejo a té quemado. Claramente de niña no me gustaba ese olor, tanto que llegué a cortarle los cigarrillos con una tijera para que no pudiera fumar. Él no podía hacer otra cosa que reírse de este pequeño gesto de rebeldía y cuidado.
Mi padre falleció cuando yo cumplí 12 años. Y una de sus cosas que pude guardar fue su pijama que olía a él. Fue un objeto que se convirtió en un refugio durante el duelo, me ayudó a recordarlo, a traerlo de vuelta de alguna manera. Así descubrí que los aromas no solo evocan momentos, sino que también nos devuelven a las personas que amamos, y nos acompañan para seguir adelante
¿Cómo descubriste que el perfume podía convertirse en una forma de expresión?
Hay un concepto muy bello en el mundo de la perfumería y es el concepto de la Memoria Líquida. Es la capacidad que tienen los aromas de hacernos revivir emociones a través del tiempo. Esto sucede porque el olfato es el único sentido que conecta directamente con el sistema límbico, donde se aloja la memoria y las emociones. Por eso una fragancia puede transportarnos a un momento, un lugar o una sensación que incluso creíamos olvidada. Elegir una fragancia es de alguna manera, decidir cómo queremos ser recordados. Es diseñar la memoria emocional de otros hacia nosotros. Y ahí fue cuando entendí que el perfume también es una forma de expresión. Es un lenguaje silencioso pero profundamente personal y honesto.
En ese proceso nace Intrépida Atelier. ¿Qué necesidad personal o creativa te llevó a darle forma?
Intrépida nace después de tres años trabajando en consultoría de diseño de servicios, tanto en el ámbito público como privado. Era un área que se me daba bien, pero que en el fondo de mi corazón no despertaba ninguna llama creativa. Hasta que un día renuncié y decidí hacer un viaje por la Patagonia chilena. En ese viaje conecté profundamente conmigo misma, con el presente, y con la necesidad de crear algo propio: una marca que reflejara mis creencias y mi forma de ver la vida. Así nació Intrépida Atelier.
¿Qué significa Intrépida Atelier para ti?
Intrépida es una parte muy importante de mí. En mi marca siempre busco hablar desde mi propia experiencia, mostrarme y ser lo más auténtica y humana posible. Hubo momentos en los que quise que la marca fuera más "profesional", más "seria". Intenté tomar esa estrategia, pero me di cuenta de que las personas buscan otra cosa, buscan conexión genuina, buscan entendimiento, reflexión, y buscan sentirse parte de una comunidad donde se sientan acompañadas. A través de mi marca puedo expresarme, compartirme y también conectar con otros. Ha sido un gozo infinito conocer personas y proyectos con alma, encontrar maneras de colaborar, o simplemente sentarme a tomar un café y conocernos. Es una parte fundamente de quien soy hoy, no solo a nivel profesional, sino también y sobre todo a nivel personal.
Hyemin con el anillo Ifach y los pendientes y la pulsera Bernia.
¿Tu universo creativo está marcado por la calma, la observación y la intención. ¿Cómo influyen estos valores en tu proceso de creación?
Estos valores son fundamentales para mi proceso de creación. Busco constantemente la calma, lugar desde donde puedo observar, hacer una introspección y llegar a un concepto con el que me sienta identificada, o que despierta algo en mi. La intención, por su parte, es clave para crear, ya que no soy capaz de llevar algo a cabo si no existe una intención detrás. Cada fragancia nace primero como una idea que necesito sentir verdadera antes de empezar a construirla.
¿Qué importancia tienen las materias primas en ese proceso? ¿Y qué valor tiene el tiempo?
Las materias primas son la herramienta esencial para dar forma a una fragancia, para traducir lo que tengo en la mente y convertirlo en un olor tangible. Trabajo tanto con materias primas naturales como sintéticas. Existe un estigma muy grande sobre los materiales sintéticos, porque se consideran poco nobles, incluso tóxicos, pero en el mundo de la perfumería los materiales naturales pueden llegar a ser igual o más dañinos que los sintéticos, si se utilizan en proporciones erróneas. Además, trabajar solo con materiales naturales reduce la paleta olfativa disponible, y dificulta llegar a fragancias con más capas o profundidad.
Por otro lado, considero el tiempo como un ingrediente más a la hora de crear un aroma. Se necesita tiempo no solo para encontrar la calma y la intención detrás de una fragancia, sino también como parte de un proceso de reposo y maduración. Y cuando trabajamos con el olfato, las pausas son fundamentales: la fatiga olfativa es real, y sin tiempo para descansar el sentido, es imposible crear con claridad.